jueves, 25 de noviembre de 2010

Una historia... con final?

Os contare una historia, una HISTORIA de verdad.

Una habitación, casi cuadrada con una irregularidad que la hacía perfecta, repleta de cosas, recuerdos, fotos. Ella, sentada delante de su escritorio como cada tarde y cada noche antes de acostarse, sólo que ese día eran las 3 de la madrugada. Sabía que algo iba mal, lo sentía, se estaba mintiendo a sí misma y había llegado al punto que no podía ni siquiera conciliar el sueño. El terremoto de sentimientos se situaba en el grado más alto de su escala, tenía que tomar una decisión y la tenía que tomar YA, sino todo su interior iba acabar siendo una zona catastrófica imposible de recuperar.

Había pasado por cosas peores, pero esta no sabía por qué era especial, mucho más especial que las anteriores experiencias amorosas. En el fondo sí que lo sabía, ella y el mundo entero, al cual le había gritado lo feliz que era en su momento, lo sabían y por eso tenía que coger el toro por los cuernos y por una vez en su vida pensar en ella y ser VALIENTE.

Por eso estaba sentada delante de su portátil, dispuesta a salir adelante, y claro está, sin mirar atrás para que ningún pequeño resquicio de cualquier sentimiento vivido pudiera volver a entrar en su corazón, al igual de rápido que lo había hecho un par de meses antes. Pero ya sabemos todos que esto no es fácil ni para ella, ni para nadie y por eso os seguiré contando esta pequeña lucha tan grande y poderosa para nosotros, los seres que sentimos el amor como lo que es, algo MARAVILLOSO.

lunes, 22 de noviembre de 2010


Préstame tu pecho, quiero dibujar un corazón con mis labios
Préstame tus manos, quiero guiarlas hasta mi alma
Préstame tu boca, quiero cuidarla, volverla loca
Préstame tu espalda, quiero acariciarla hasta el alba

domingo, 21 de noviembre de 2010

Una noche que olvidar.

Esta noche perdió las promesas, perdió las sonrisas y perdió la ilusión, las dejó tiradas al final de algún callejón.
Esta noche perdió lo que más quería, esta noche se le olvidó, se dejó llevar por la locura, se despreció,
 no se cuidó, no fue ella, tan solo se convirtió en un reflejo gris de marchito corazón,
 esta noche perdió la dignidad,
 la dejó posada en la barra de algún bar. 
Se perdió ella, le perdió a él.  

jueves, 18 de noviembre de 2010

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Tenía miedo de gritar, que hoy, más que nada, necesitaba una boca que la contara  historias de princesas y dragones, una mano que la acariciara como se caricia el algodón, un pecho donde refugiarse del frío y unos labios que la hablaran de amor, unas piernas largas para echar a correr cuando se cansada de andar y unas alas blancas que la invitaran a volar, unos oídos que la quisieran escuchar, un beso que la hiciera callar...


Hoy, tenía miedo de G R I T A R, que más que nada, necesitaba un abrazo, necesitaba sentirse especial, no solo una ficha más de esta, a veces absurda, sociedad.