Empezaron a sucederse los recuerdos en su cabeza, risas, sonrisas, lágrimas y tormentos, besos, misterios, secretos e idilios, suspiros, te quieros, despedidas y lamentos, pero de entre tantos momentos, eligió uno en particular, un pensamiento que se le pasó por la cabeza cual estrella fugaz, entonces una tímida sonrisa reveló su boca, y entre esbozos y temblores, besó la moneda, ya sabía su deseo, ya sabia su promesa.
"ilusos y hoy arrojan, a las fuentes sus monedas, realistas que no dudan en mojarse y cogerlas"
"ilusos y hoy arrojan, a las fuentes sus monedas, realistas que no dudan en mojarse y cogerlas"

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